Despierta Borinqueño
- Patricia Rivera

- 6 abr 2025
- 4 min de lectura
Puerto Rico, isla del encanto; hija del mar y el sol. El 6 de noviembre de 2024, el pueblo puertorriqueño se despertó con el llanto de la Isla. Días y días pasaron, y el llanto borinqueño de nuestra isla nos llenaba de tristeza. El miedo había vencido la fe, y el corazón del boricua lloraba junto a su patria. “La juventud es el futuro de nuestra isla”, dice el pueblo. “La juventud nos va a llevar a ser un mejor país”, repiten los puertorriqueños. Entonces, ¿cómo podemos mejorar un país que vive bajo miedo e inseguridad? El cual es gobernado por gente que no deja al país restaurarse de regueros hechos por ellos mismo; adultos que dicen que la juventud es el futuro de este país, pero los llaman ineptos e inmaduros cuando se atreven a pensar diferente.
Nuestra isla sufre bajo la ignorancia y la falta de cambio de un pueblo envejecido. Se aferran a su orgullo y no permiten que la juventud dé un paso adelante. Estas elecciones han sido la prueba definitiva de que todo se trata de poder y control. Nunca fue por el bienestar del pueblo. Se llenan la boca de discursos y debates sobre quién o qué puede mejorar el país, pero olvidan lo que sucedió hace apenas siete años.
El 20 de septiembre de 2017, un huracán de categoría 5 destrozó la isla de Puerto Rico. El huracán Maria, dejó a 4,645 muertos por falta de comida, agua, higiene, hogar y fortaleza. Esto causó a un número grande de personas a emigrar hacia otros países, ya que perdieron todo. Entonces, ¿dónde estaba el gobierno? El gobernador electo, Ricardo Roselló, famoso por su ‘chat’ en donde se burla de las muertes del huracán, le falló al pueblo de Puerto Rico. Mientras la gente estaba en las calles buscando comida y recursos, haciendo filas de horas y horas interminables, el partido político que estaba dirigiendo el país tenía un almacén escondido repleto de comida, agua y entre otras necesidades que el pueblo podía haber aprovechado. Ese almacén se encontró en el año 2020, 3 años después del huracán.
La única razón por la que el pueblo de Puerto Rico pudo vencer estas dificultades, fue por el mismo pueblo. La gente salió de sus casas a recoger el desastre en las calles; a recoger las piezas de techo de las casas. Familias perdieron su casa, sus pertenencias. De noche a mañana, se quedaron con la ropa que llevaban en su espalda. Muchos ancianos murieron por falta de recursos de salud. La gente se estaba bañando con agua de ríos, que algunos no eran ni potables. El pueblo sufrió, y sigue sufriendo. Dicho esto, ¿PORQUE SEGUIMOS EN LAS MISMAS?
Han pasado 7 años, y todavía tenemos el mismo partido político. El cual ha hecho NADA por el pueblo puertorriqueño. Lo único que han hecho es vender nuestro país. Nos están quitando las playas y nuestro terreno. Estamos en un proceso de colonización, en donde nos quieren quitar lo que nos hace puertorriqueños. Y este proceso ha estado por años desarrollándose y el pueblo no lo quiere. Entonces, tuvimos la oportunidad de hacer un cambio en estas elecciones. En estas elecciones tuvimos la oportunidad de cambiarlo. Teníamos mejores opciones, pero el miedo venció una vez más.
Por primera vez, la juventud se levantó contra ese miedo. No nos dejaron avanzar y ahora nos toca vivir con las consecuencias. Se aferraron tanto a lo que podían perder que no vieron que, de una forma u otra, la pérdida era inevitable. Prefieren sus empresas estadounidenses, pero a cambio entregan sus playas, sus ríos, su cultura y su libertad de expresión. ¿Valió la pena?
…despierta borinqueño que han dado la señal…
…despierta de ese sueño, que es hora de luchar…
Nos siguen dando señales y razones para luchar por lo nuestro.
…a ese llamar patriótico, ¿no arde tu corazón?...
…ven, nos será simpático, el ruido del cañón
Nuestra juventud muestra que aunque el miedo y la inseguridad puedan oscurecer nuestro país, la fe en nuestra patria y en nuestro pueblo nunca desaparecerá. Si pudimos luchar en un momento oscuro y sensitivo, como fue el desastre del huracán María, nosotros sí tenemos la voluntad y la fuerza de vencer cualquier cosa que nos amenace. Al final del día, somos un solo pueblo y una sola patria. Por eso, continuaremos bailando, luchando y celebrando, sin importar la oscuridad que hay en nuestro país. Ya que, un día, el sol saldrá y nos llenará de luz. El himno de la Borinqueña sonará en los corazones borinqueños, porque un pueblo lleno de fe siempre vencerá a los que meten miedo.
…nosotros queremos la libertad…
…nuestros machetes nos la dará…
Entonces, levantemos nuestra bandera llena de patria y esplendor. Nuestra bandera con el azul claro, la estrella, y las franjas rojas y blancas. Nadie nos puede quitar nuestra bandera, y si llega el caso en donde no las quiten, vamos a subir con orgullo la bandera del Grito de Lares. La cual representa la primera revolución hecha por el pueblo puertoriqueño ante el control español.
Nadie nos vence, especialmente el miedo. Y por esta razón, esperamos pacientemente el día que nos dé la oportunidad de luchar por lo nuestro.
…vámonos borinqueño, vámonos ya…
…que nos espera ansiosa, ansiosa la libertad…
Nosotros seguimos aquí, y siempre lo estaremos. De aquí no se mueve nadie. Porque el dolor que vivimos, lo vivimos con fuerza y amor por la patria. Que nos traten de sacar todo lo que quieran, pero el borinqueño va a seguir vivo. Si no murió el borinqueño cuando los españoles nos derrotaron, menos se va morir el borinqueño en las manos del estadounidense. Seguimos aquí.
…la libertad…
…la libertad…
…la libertad…
…la libertad.
Himno revolucionario por Lolita Rodríguez de Tió

Writer: Patricia Rivera
Editora: Anna Chen









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